28 May El reino de la evasión (Calipso #123): Lael Neale y la Alienación y Consumismo en “Altogether Stranger”.
Por Maca Lavín
Quedarse dormida en la micro, y perderse en la ciudad, escuchar las conversaciones de los pasajeros, mirar las vitrinas de las tiendas, ver los carteles luminosos con la promesa de ser joven bella y millonaria, mientras las ambulancias se hacen camino y los policías rondan por el aire en sus helicóptero. Esas son las imágenes que Lael Neale describe en algunos versos de su último disco Altogether Stranger (Sub Pop). Un homenaje a un Los Ángeles oscuro y caótico. Pero es aplicable a cualquier gran ciudad que te lleve a sentirte alienada, sea Londres, Roma, Ciudad de México, Buenos Aires, o bien, Santiago.
Pensar que su álbum anterior, Stars eaters delight (2023), era todo lo contrario: una carta de amor a la ciudad y todo lo que brillaba en ella. Vivir más tiempo en L.A. contribuyó para darle una visión más real. Tuvo de frente todo lo que estaba podrido, lo que sobraba y aquello que la hacía sentir mal. Una ciudad plástica en la búsqueda de la juventud eterna y falsa. Canta: “My eye is the smooth side /of magazine advertisements/I want what I can’t buy/I buy any true lie” (Mi ojo se desvía de los anuncios de revistas/Quiero lo que no puedo comprar/Compro cualquier mentira verdadera”). Demasiado botox, muchos likes, muchos flashs de fotos. Un mercado consumista que te obliga a comprar lo que no quieres, algo que ya evidenciaban letras de los años 60s, en medio de la revolución contracultural. “I can’t´get no satisfaction” de los ingleses Rolling Stones o “Baby” de los brasileños Os Mutantes. Sin duda, se trata de un tema que está más vigente que nunca y que sigue irritando a los y las artistas, porque ahora los minutos de fama son más cortos y las cirugías estéticas más exageradas.

El sentido de velocidad extrema y ansiedad quedan metaforizados con las cajas de ritmos que agregó Lael Neale en varias de estas canciones. También emplea sonidos de arpa u órganos vintage que suenan a fantasía en esta gran ciudad que comulga con la evasión. La cantante entona versos como este: “Tell me how to be here/ Can you help me be here right/It’s just a little lonely/Without the ground below me (“Dime cómo estar aquí/¿Puedes ayudarme a estar aquí ahora mismo?/Es solo un poco solitaria/Sin el suelo debajo de mí”.
Es difícil perderse entre tanto estímulo digital, marketero y apariencias. Lael Neale busca un poco de cordura y pide orientación. Quiere poner los pies en la tierra, respirar y pensar, incluso. Darse cuenta de lo que realmente importa, aunque te lleve a estar sola, es necesario para escuchar lo que necesitas hacer a continuación. En su caso: entre ires y venires, dejar finalmente Los Ángeles y volver a vivir a Virginia, su ciudad natal. Más fome y provinciana, seguro, pero de alguna forma más auténtica que la plástica L.A.


