El genocidio en Palestina es una cuestión feminista - Radio LaCENTRAL
Las guerras son patriarcales y masculinas, no sólo porque son perpetradas en el campo de batalla mayormente por hombres, sino que también porque las mujeres no existen en las esferas de poder, por tanto son los hombres quienes lideran el mundo y quienes deciden sobre ellas. Entonces este genocidio es una cuestión feminista, porque necesita un órden desigual para existir, un colonizador y un colonizado. Y si en la vida normal a nosotras las mujeres se nos hace cuesta arriba, se hace inimaginable la situación para las palestinas en estos 153 días de bombardeo infernal.
genocidio, palestina, feminismo, feminista, mujeres palestinas, Israel, ejército israelí
18992
post-template-default,single,single-post,postid-18992,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-5.9,wpb-js-composer js-comp-ver-6.2.0,vc_responsive

El genocidio en Palestina es una cuestión feminista

08 Mar El genocidio en Palestina es una cuestión feminista

Las guerras son patriarcales y masculinas, no sólo porque son perpetradas en el campo de batalla mayormente por hombres, sino que también porque las mujeres no existen en las esferas de poder, por tanto son los hombres quienes lideran el mundo y quienes deciden sobre ellas.

Entonces este genocidio es una cuestión feminista, porque necesita un órden desigual para existir, un colonizador y un colonizado. Y si en la vida normal a nosotras las mujeres se nos hace cuesta arriba, se hace inimaginable la situación para las palestinas en estos 153 días de bombardeo infernal.

Es una cuestión feminista porque las palestinas son un pilar primordial en la sociedad y en el hogar, y desde hace 5 meses se hacen cargo no sólo de sus familias, sino que también de sus parientes heridos y enfermos, además de acoger a los niños y niñas que han quedado solos, que segun las cifrasde UNICEF se acercarían a los 17 mil.

Es una cuestión feminista porque las mujeres que se han quedado solas, tienen menos acceso a la ayuda humanitaria, pues no tienen a ningún hombre de la familia que vaya por ella y se enfrente al peligro como quedó demostrado en la Masacre de la Harina, cuando 118 civiles murieron y otros 760 quedaron heridos por los disparos israelitas.

Es una cuestión feminista porque 2 madres mueren por día en la Franja de Gaza. Y 7 de cada 10 palestinos muertos son niños y mujeres. A todas luces, una limpieza étnica que ya lleva 25 mil asesinados y 9 mil desaparecidos.

Es una cuestión feminista porque las embarazadas sufren desnutrición y abortos espontáneos e infecciones que no son tratadas, y aquellas que logran parir, lo hacen prematuramente, a la intemperie o dentro de una carpa; o se someten a cesareas sin anestesia en los pocos centros médicos que quedan. Y luego, se les corta la leche y sus recién nacidos mueren de hambre y/o deshidratación, ya que en Gaza no hay leche de fórmula. Sin hablar del desequilibrio mental que toda madre sufre en su puerperio.

Es una cuestión feminista porque las palestinas no tienen acceso a productos para gestionar su menstruación. Y para no menstruar, muchas han accedido a anticonceptivos contra su voluntad, violentando sus derechos de salud.

Es una cuestión feminista, porque muchas mujeres que se pasaron toda su vida convenciendo a sus padres para que las dejaran estudiar, hacer Master y Doctorados en el extranjero, hoy han perdido estas oportunidades de becas al no poder salir de Gaza.

Es una cuestión feminista, porque las mujeres priorizan alimentar a sus hijxs antes que a ellas mismas, alimentándose menos que el resto de la familia.

Es una cuestión feminista porque la resistencia palestina está impulsada por mujeres y desde hace 20 años es el único movimiento activo.

Muchos justifican la ocupación defendiendo los derechos de las mujeres palestinas en una sociedad machista, sin embargo no hay datos que informen sobre ello, al contrario, hay un completo Informe de Naciones Unidas con pruebas que avalan violencia sexual hacia las palestinas por parte de los militares israelíes. Violencia que ejercen diariamente y hace 70 años   en los checkpoints: acoso sexual; mujeres detenidas, vejadas y violadas; negándoles arbitrariamente el permiso para tratarse en hospitales de Jerusalén; o castigándolas dándoles el permiso de entrar a sus hijxs pequeños mas no a ellas.

Abandonemos el relato colonial feminacionalista de salvar mujeres palestinas, y árabes en general, que no necesitan ser salvadas porque tienen su propio historial de lucha por sus derechos. Y si bien en occidente no tenemos que andar tapadas de pies a cabeza, sí que nos queda un larguísimo camino por recorrer y por eso hoy seguimos exigiendo nuestros derechos y salimos nuevamente a la calle en este Día Internacional de la Mujer número 114.

Por M. José Martínez-Conde F. Fuente: CarneCruda.