Bikini Kill y la fiesta del punk feminista en Blondie - Radio LaCENTRAL
Reseña del concierto de Bikini Kill en Chile, 7 marzo 2024
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Bikini Kill y la fiesta del punk feminista en Blondie

12 Mar Bikini Kill y la fiesta del punk feminista en Blondie

Fue una catarsis la que se vivió el jueves pasado en Blondie, con las mismísimas Bikini Kill reunidas y tocando en tierras chilenas después de tres décadas de silencio. Podría asegurar que ninguna de las asistentes, la mayoría sobre los 35 años, hubiera imaginado jamás verlas en vivo a estas alturas de la vida.

La cita comenzó con las chilenas Sin Lencería, banda de punk feminista compuesta por Paulina Burgos (batería y voz), Adelen Rueda (voz y guitarra), Isadora Vivanco en (guitarra solista) y Kenia Alarcón en el bajo. Ellas mismas gestionaron hace unos meses ser parte del show, escribiéndole directamente a Kathleen Hanna, la vocalista de Bikini Kill. En el correo le contaron sobre la influencia de Bikini Kill en su banda y formación musical, y sus ganas de abrir el concierto en Chile, además del link a su Spotify. Semanas más tarde, la productora Fauna las llamó para decirles que, por pedido de Kathleen Hanna, Sin Lencería abriría el concierto. El jueves 7 de marzo llegó el día. Durante media hora, y con un público súper cautivo, la agrupación tocó parte de su repertorio como: “Ilusiones” y “36 horas”, su último single “Disfuncional”, cerrando con su ya clásica “No quiero tu piropo”, ofreciendo un sonido potente y limpio, a la altura de quienes nos convocaban.

A las 21:00 en punto salió al escenario Bikini Kill con su formación original: Kathleen Hanna (voz), Tobi Vail (batería) y Kathi Wilcox (bajo), y la guitarrista Sara Landeau, que se sumó a la agrupación en las giras de de este reencuentro. La banda, inspiración de muchas mujeres artistas de todo el planeta, era famosa en los 90s por su activismo feminista sobre y bajo el escenario, impulsando el movimiento Riot Grrrl con su música punk, letras politizadas y fanzines.

Kathleen Hanna saludó, agradeció a quienes las trajeron y dijo que “queremos pasar una increíble noche con ustedes, ¡así que a bailar!”, y el punk con tintes de rockabilly no paró en unos potentes 70 minutos. Comenzaron con “New Radio”, luego “Jigsaw Youth”, “This Is Not a Test” y así sucesivamente tocaron 26 canciones, una pegada a la otra, saltando azarosamente entre sus cuatro discos de estudio, todos lanzados entre 1991 y 1996.

En las pocas pausas que hubo entre las canciones, las asistentes entonaban canticos feministas como alerta, alerta, alerta machista que todo el territorio se vueva feminista, que Kathleen Hanna bailó rítmicamente sobre el escenario y el resto de las Bikini Kill escuchó con cara de satisfacción y, a la vez, curiosidad por entender que decían.

Destacable fue el intercambio de instrumentos entre las integrantes varias veces durante el concierto. La baterista Tobi Vail cantó algunas canciones, momentos en los que Kathleen Hanna tomaba el bajo, y Kathi Wilcox se sentaba en la batería. Tocaron relajadas, con gracia y expertise cada instrumento, y tirando por el suelo la vieja creencia de que las mujeres no saben tocar.


Los hombres, minoría absoluta, fueron respetuosos y se mantuvieron tranquilos en su lugar, disfrutando de la música sin ansias de protagonismo. Cuando algunas chicas comenzaron a gritar “mujeres al frente”, Kathleen Hanna replicó que hoy las cosas eran diferentes y que cualquiera que se sintiera mujer, disidencias, trans, cis, podía ir al frente del escenario. Cabe señalar que hace 30 años, Bikini Kill solía enviar a los hombres al fondo de sus shows, para que las mujeres pudieran disfrutar la tocata sin ser aplastadas o toqueteadas.

Pura honestidad, buen humor, intensidad, calidad y entrega fue la fiesta brindada por este grupo de mujeres, que ya en sus cincuenta, demostraron que están más vigentes que nunca, sin pifias en la voz de Kathleen Hanna y un par de partidas falsas, que tuvieron cero importancia para el emocionado y agradecido público.

La energía de la banda fue imparable y no descansó excepto al final, cuando hicieron un break muy corto para volver con todo a rematar con “Double Dare Ya” y finalizar con la ultra vociferada “Rebel Girl” que tiró casi abajo la Blondie, ¡y cómo no! Si el tema ya es una leyenda, recientemente considerada una de las 500 mejores canciones de todos los tiempos por la revista Rollings Stone.

Tremenda inyección de power para una nueva conmemoración del 8M. Al otro día imagino que muchas, como quien escribe, fueron a la marcha doloridas de tanto movimiento y punk en su cuerpita-cuarentona, pero con el corazón más joven y aguerrido que nunca.

Por Ma. José Martínez-Conde F.

Fotografías: Ni vivo ni muerto y @garygophoto

Setlist:
01. New Radio
02. Jigsaw Youth
03. This Is Not a Test
04. Don’t Need You
05. Feels Blind
06. I Hate Danger
07. In Accordance to Natural Law
08. Carnival
09. Resist Psychic Death
10. Capri Pants
11. I Like Fucking
12. Outta Me
13. Distinct Complicity
14. Demi Rep
15. Reject All American
16. Alien She
17. No Backrub
18. Sugar
19. Rah! Rah! Replica
20. Hamster Baby
21. Tell Me So
22. Star Bellied Boy
23. Suck My Left One
-Encore-
24. Double Dare Ya
25. Rebel Girl