02 Ene Walter Lezcano: “Kurt Cobain siempre tuvo una incomodidad con el mundo”
Este fin de semana es la séptima edición de Letra Sónica, organizado por Cristóbal González Lorca y Santiago-Ander Editorial. El Encuentro y Festival de Literatura Musical comienza esta tarde con el “sideshow” en el Bar Fábrica y continua mañana 3 de enero en Sala Master. El argentino Walter Lezcano presentará sus tres libros: Un regalo del diablo, El resplandor de la mugre y El chico que moría todos los días: Pensar a Kurt Cobain en el Siglo XXI. De esta última publicación lanzada en octubre de 2025 vía Santiago Ander conversamos con él largo y tendido. Gritos, letras, feminismo y dolor. Texto y entrevista: Macarena Lavín.
“Uno de los hilos del libro es mostrar cómo Kurt Cobain toda la vida pensó en la idea del suicidio”, dice Walter Lezcano. Algo que le rondaba al músico desde la adolescencia, incluso cita a sus amigos del colegio en Aberdeen que hablan sobre cómo Kurt caminaba y hablaba como suicida desde esos años. El chico que moría todos los días: Pensar a Kurt Cobain en el Siglo XXI, relata cómo algunas sobredosis le salieron mal al líder de Nirvana. Por ejemplo, la de Roma dos meses antes del escopetazo definitivo en Seattle. El autor argentino descubrió en su adolescencia, y con la muerte de Cobain, el suicidio. Jamás había conocido de alguien que hubiera hecho algo así. Por eso la noticia fue traumática. “Me pregunté qué sentido tiene escribir un libro como este”, comenta Lazcano en nuestra llamada en Google Teams. “Desde la crítica musical nos debemos preguntar ¿por qué nos gusta esto? ¿Qué dice de nosotros y del momento en que lo escuchamos por primera vez? ¿Qué dice de la sociedad de esa época? ¿Y qué queda de todo eso en la actualidad? ¿Qué queda del paso de Kurt Cobain y el suicidio que representó?”
¿Cuál es la razón para escribir desde Argentina un libro sobre alguien tan famoso como Kurt Cobain y el valor de publicarlo en la actualidad? Él se suicidó en 1994 y la primera parte de la década de lo 90s es muy parecida a lo que está pasando hoy: que no hay lugar donde no la estemos pasando mal, o que no estemos sufriendo. Hay un descalabro económico mundial sumado a los psicópatas que nos gobiernan; el problema ecológico, habitacional, de las disidencias o el de los que duermen en la calle. La aparición en los 90s de Kurt Cobain con su pelo, su forma de gritar, sus letras, su humor perverso y, a veces, siniestro hacía que nos identificáramos con él. No me estaba vendiendo un personaje. Él ocupó un rol que no deseaba, que no buscaba: el ser una referencia de credibilidad, honestidad, conexión real y humana. Es muy loco eso, porque él es yankee y yo vivía en el conurbano bonaerense, que es una zona muy pobre, pero yo sentía que había una conexión con él. Y todo lo que contó acerca de su vida sobre su pasado pobre y lo que le costaba vincularse con ser una estrella de rock, lo volvía aun más emocionante. Pero a la vez estaba este elemento de peligro, de romper los instrumentos, de tirarse encima de la batería y las adicciones. Además fue esa clase de trauma social generacional y su muerte la podemos comparar, con “dónde estabas cuando sucedió los de las Torres Gemelas” o “dónde estaba cuando mataron a Lennon”. Kurt Cobain, David Foster Wallace y Mark Fisher creyeron que se podía dinamitar el sistema desde adentro y no pudieron; los tres con problemas de salud mental, los tres blancos, los tres representantes de lugares de importancia: uno en la música, otro en la literatura, y otro en la filosofía y así todo no pudieron y se suicidaron. Me parece que es también la historia de una tragedia que nos refleja como generación de los 90, del estado del mundo.
De todos lo que tuvieron éxito en la escena grunge como Soundgarden, Pearl Jam, Alice in Chains siento que Nirvana es la que mejor ha envejecido. O tal vez solo es una perspectiva desde la crítica musical. ¿A qué crees que se deba esto? Pearl Jam es parte del cancionero norteamericano. Si bien nace en el grunge, hoy es como una especie de clásico, su música ya es inofensiva. Lo escucha tu mamá, tu abuela. Tu tía te compra la entrada para que vayas a Lollapalooza, porque viene Eddie Vedder. Lo sentarías en tu mesa a tomar, a comer, son gente muy amigable. En cambio, Kurt Cobain todavía está dentro de una zona de peligro por su adicción a la heroína y su suicidio. No lo vimos rehabilitarse o ir en contra de su imagen anterior. Entonces queda cristalizado, porque tenía todo un futuro por delante ¿no? Muchos coincidimos en que nos gusta más In Utero, que Nevermind o Bleach. Entonces quedó en el peak máximo de su creatividad. Eso hizo que quede tan bien fijado en ese momento, como un amor de verano que nunca envejece.

¿De dónde viene el grito de Kurt Cobain? Me acuerdo que mucha gente que vino después imitaba su forma de cantar. A él le salía verdadero, a los demás, falso… Hay un desgarro honesto en el grito, que es tratar de expresar de esa forma primal un montón de dolores que no se pueden manifestar de otra manera. Kurt Cobain tenía dolores físicos concretos: su famoso dolor de estómago, su pasado pobre, el haber sufrido desnutrición, la separación de los padres, el bullying, su relación complicada con el sexo femenino y con la actividad sexual, sus adicciones, su incapacidad también de volverse funcional. Me parece que es un lugar del cual nunca pudo salir Kurt Cobain, de esa zona de confusión adolescente. No pudo dar ese paso a la adultez, ni siquiera cuando fue padre. Ahí también podemos ver la talla de la honestidad de Cobain y es lo que buscamos en la música. Que la persona que se dedique a la música, lo haga porque no puede hacer otra cosa, porque siente que ahí está su destino. Él viene del under de Seattle. Entonces cuando uno escucha ese grito, se imagina que él no está tomando en cuenta a las compañías discográficas, al manager o tratando de hacer cosas que sean rentables económicamente. Uno siente que hay algo muy humano en ese grito. Incluso, si te fijas, siempre parece estar al límite de cortarse las cuerdas vocales. Si lo piensas en términos de letras son poco claras, los mensajes son confusos, contradictorios.
Sí, no son tan simples. Incluso pensando que Cobain viene del punk, sus letras no son tan crípticas, pero tampoco es tan obvio. Es como algo en la mitad. Sí, y también maneja mucho un humor retorcido. Una de sus últimas canciones fue “Me odio a mí mismo y me quiero matar”. Claro, los que miraban desde afuera creían que pedía ayuda -que un poco es cierto- pero todos entendíamos que era una ironía un tanto exagerada, como un perro que se quiere morder la cola.
Kurt Cobain decía: “la música es lo primero y las letras son secundarias”. Siempre nos quedamos con la impresión de que a él le daban lo mismo las letras, pero después con los Diarios, y como lo comentas en tu libro, se sabe que sí le importaban y las trabajaba bastante. Pasa con todos los artistas de distintas disciplinas (pintores, fotógrafos, escritores): el diario funciona como un lugar de purga, de limpieza y de laboratorio. Ahí es donde uno va a probar y depositar todo sin ningún tipo de mediación. Tienes que sacar mucha mierda para que aparezca el diamante. El diario acompañó a Cobain toda su vida, desde los inicios cuando era una persona “común y corriente”. En las biografías o artículos sobre él, se ve como un tipo muy solitario en la adolescencia. Cuando entra en el mundo de la música esa soledad continúa. En ese momento el diario también ocupaba un lugar donde planeaba e imaginaba cosas, desde el diseños de las poleras hasta cómo se organizaría el escenario, cómo serían los videoclips. Cuando llega la fama, que fue mucha y muy rápido, hay una frase que para mí lo define: “Ojalá hubiese alguien a quien pedirle un consejo”. El diario es vital desde la adolescencia hasta el final. Para alguien que tiene el hábito de escribirlo, el manejo de la palabra es extraordinario. Se puede ver qué piensa, qué siente, qué le pasa, cómo reacciona. Por eso, está mucho más preparado para alcanzar un nivel de lírica, que se acerque a lo que tiene en la mente y dónde quiere llegar. Como dices, sus letras no son totalmente crípticas, pero tampoco totalmente diáfanas. No llega a los niveles poéticos de Patti Smith, por pensar en alguien del palo de él. Sí me parece que para el tipo de canciones que hacían Nirvana -que Nirvana es Kurt Cobain, no es una banda en la que todos opinan- son las canciones perfectas. No solamente para el estilo musical, sino para la voz de él.

Kurt Cobain en Paradiso Club, Amsterdam, 1991. Crédito imagen: Niels van Iperen/Getty Images
Kurt Cobain nos mostró en sus entrevistas y hechos que era afín al feminismo, que odiaba a los sexistas, racistas, a los deportistas populares, al macho. Ahora que el fascismo, racismo y persecución a las disidencias son la tónica mundial, ¿cómo crees que él lo vería? Creo que Kurt Cobain siempre tuvo una incomodidad con el mundo. Siempre fue una persona frágil, que no se sabía relacionar. Era una persona sensible, tenía una conexión con el entorno. Como sufrió de bullying, podía reconocer quién estaba sufriendo. Tenía empatía con el dolor de los demás, todo le dolía, todo le jodía y esto era un problema. A fines de los en los 80s, Estados Unidos estaba por su tercera ola feminista, pero la primera que tenía un raigambre en el punk y había como una especie de marco teórico que se estaba creando con Bikini Kill y otras bandas. Kurt Cobain incorpora estas ideas rápidamente, porque entiende esa sensibilidad, la comprende. Además por el mismo bullying, Kurt Cobain odiaba al macho alfa, a la figura del líder. Todo eso lo odiaba profundamente y todos vimos en esas películas de las prepas de Estados Unidos, a ese ser detestable musculoso, con la minita, con el autito, con el fútbol americano. El varón blanco heterosexual era enemigo para alguien que tenía esa sensibilidad y después se encuentra con este marco teórico que le provee el feminismo. Entonces le calza como un guante. Estuvo esperando toda su vida este tipo de gente. Cobain entiende desde qué lado del mundo se quiere parar. También cuando empieza a dar muchas entrevistas, larga todas estas cosas. Además llevaba bandas de mujeres a telonear Nirvana, él estaba muy atento al feminismo, aportando desde lo varonil, entendiendo lo que ellas estaban pidiendo. En Argentina hasta el día de hoy hay confusión sobre las cosas que pide el feminismo.
Tu libro se aleja de la típica biografía y funciona más como ensayo. Yo que soy fan de Nirvana y conozco varios detalles de su vida, me encontré con puntos de vistas bien interesantes, que dan para pensar… Hay artistas que te empujan a que construyas tu propia aventura en tu vida, no quieren que te quedes en el lugar de fan. Quieren que también cambies tu mundo, hagas tu historia, que luches, que trates de cambiar para mejor tu entorno. Creo que son artistas que tienen eso, a diferencia de otros artistas pop que solo quieren vender más y “mis fans esto, lo otro, le agradezco a mis fans”. Es como quería Patti Smith, como quiere un montón de gente, artistas hiper valiosos que dicen “loco, yo no estoy acá para que me compres algo. Estoy acá para que entre todos podamos armar un mundo mejor, el mundo que queremos, uno más inclusivo”. Son artistas que impulsan a que uno arme su propia guerrilla y trate de cambiar algo, que no te quedes admirando. Te obligan amorosamente a que puedas entender, que puedes hacer algo con tu vida, que puedes encontrar tu destino.

PROGRAMACIÓN:
LETRA SÓNICA VII Encuentro y Festival de Literatura Musical.
Viernes 02 de enero de 2026 desde las 19:00 hrs. Entrada liberada
Sideshow – Fábrica
Panel Uno: La música es femenina / 19:00 hrs.
- Macarena Lavín – Patti. 100 frases (Patti Smith)
- Verónica Espinoza – Construyendo escena (Rock y Metal)
- Karolina Guajardo – La música es femenina (Fotografías)
- Marcela Salgado – Más allá de las letras (Pearl Jam)
- Conduce: Janis Stock (periodista)
- Panel Dos: El multiverso de cuerdas / 20: 00 hrs.
- Cacho Vásquez – La guitarra de Joe Strummer (The Clash)
- César Tudela – 200 discos de rock chileno (2da edición)
- Rodrigo Cabrillana – Los Tres en Miami Beach (Unplugged)
- Ángel Rogel – Barrio, familia y punk rock (Pegotes)
- Carolina Adaros – Gepinto (Gepe)
- Conduce: Cristóbal González (músico)
- Panel Tres: Tripresentación de Walter Lezcano / 21:00 hrs.
- Walter Lezcano (Kurt Cobain, The Strokes, Dos Minutos)
- Conduce: Daniel Hidalgo (escritor)
- Conduce: Esther Gajardo (periodista)
Música en vivo /22:00 hrs. – DJ Set Julio Osses
Sábado 03 de enero de 2026 desde las 16:00 hrs.
Sala Master – Radio Universidad de Chile. Entrada liberada
Apertura / 15:30 hrs. – Bienvenida
Panel Uno: Música, lírica y memorias / 16:00 hrs.
- Colombina Parra – Otro tipo de música
- Chinoy – Poesía completa
- María José Levine – Historias de María Sonora
- Cristóbal González – Una crónica musical sobre el Macha
- Conduce: Paula Altamirano (periodista)
Música en vivo / 17:00 hrs. – Colombina Parra
Música en vivo / 17:30 hrs. – Chinoy
Panel Dos: Íconos del rock latinoamericano / 18:00 hrs.
- Ítalo Franzani – UPA! quiere decir… (Mario Planet)
- Johanna Watson – Escuchando radio (Jorge González)
- Nelson González – Te conozco de otra vida (Gustavo Cerati)
- Sergio Cancino – Maravillizado (Charly García)
- Conduce: Muriel Riveros (periodista)
Panel Tres: Novedades / 19:00 hrs.
- Marcelo Aldunate – Los Bunkers
- Javiera Tapia y David Guzmán – Reverberantes
- Iñigo Díaz – Diccionario incompleto de la música chilena
- Joaquín Zúñiga – Sudamerican Rocker
- Conduce: Julio Osses (periodista)
Panel Cuatro: Trilanzamiento de Walter Lezcano / 20:00 hrs.
- Walter Lezcano – Kurt Cobain, The Strokes, Dos Minutos
- Fernando Mujica – Extravaganza
- Lucas Araya – Zumbido
- Conduce: Anita Barra (periodista)
Música en vivo /21:00 hrs. – Keko Yoma
Cierre /22:00 hrs.
- Información:
- Colombina Parra y Chinoy tocarán en formato electroacústico.
- El show de la banda Keko Yoma será en formato eléctrico.
- Habrá algunos stands con artículos afines al evento.
- El lugar cuenta con aire acondicionado.


